Es una técnica para evaluar el desempeño y las calificaciones del empleado en relación a los objetivos que su puesto requiere.
Toda evaluación es un proceso para estimular o juzgar el valor, la excelencia y las cualidades de una persona.
Los objetivos fundamentales de este tipo de evaluaciones son: permitir condiciones de medición del potencial humano en el sentido de determinar su plena aplicación. Permitir el tratamiento de los recursos humanos como un recurso básico de la empresa y cuya productividad puede desarrollarse indefinidamente, dependiendo la forma de administración. Y dar oportunidades de crecimiento y condiciones de efectiva participación a todos los miembros de la organización, teniendo en cuenta, por una parte, los objetivos empresariales y, por la otra, los objetivos individuales.